El invisible hombre de Berlin (V)
Tras aquel acto tan accidentado, producto de un grave cansancio, permanecí en cama unos cuantos días pensando en cuál sería la respuesta de mi colega Holmes y en elaborar un plan para desenredar aquel caso tan siniestro. Tenía claro que debería pedirle a la Dietrich su colaboración. Me levanté y cogí mi pipa de calabaza…
El invisible hombre de Berlin (IV)
Entrelacé mis manos apoyando sobre ellas mi cabeza sin dejar de mirar a la femme fatale. Me incorporé y le dije que aceptaba el caso y que la mantendría informada. Además, concluí diciéndole que no era necesario que me diera su dirección, pues yo ya sabía dónde encontrarla, algo que era totalmente incierto, pero aquellas…
El invisible hombre de Berlin (III)
No le respondí de inmediato. Primero me serví, de manera urgente, pero con las formas pausadas, un wiski para digerir todo lo ocurrido y lo que estaba por ocurrir. Acto seguido, le di una brusca indicación con la mano a mi asistenta para que desapareciera y me quedé a solas con aquella «femme» que, para…
El invisible hombre de Berlin (II)
Salí del local, nuevamente, entre empujones y pisoteando las cabezotas de aquel hormiguero humano, que, como un enjambre peligroso y tumultuoso, iban arrojándose a contracorriente hacia el interior de aquella puerta roja y dorada del Hans Vaterland, la cual parecía una enorme bocaza que iba tragando todo aquello que se introdujera en sus profundidades. Pero…